§ 01 — Analisis

La Lente: cómo miramos el fútbol

27 sept 2026 24 min de lectura Analisis
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La Lente: cómo miramos el fútbol

Un desglose de la temporada 2025-26 del brasileño frente a la élite de extremos mundiales para separar el estatus político de la realidad del césped.

Cómo mide La Lente: el NVP, las habilidades y la nota de cada partido

El marcador dice quién ganó. Los resúmenes muestran lo más bonito. Ninguno de los dos dice qué hizo cada jugador durante los noventa minutos. Este artículo explica, sin fórmulas, cómo lo mide La Lente y por qué.


Contenidos

Por qué nace La Lente

La Lente nace de un cansancio: el de ver que a los jugadores se les juzga casi siempre por los resultados. Goles, asistencias, títulos.

Con ese criterio, los que sostienen a un equipo quedan en segundo plano. A Modrić, a Kroos o a Rodri se les reconocía, claro, pero casi nunca por encima de los delanteros. Y cuando llegaba el reconocimiento, llegaba de la mano de un resultado. Modrić ganó el Balón de Oro en 2018, el año de la final del Mundial; Rodri, en 2024, el año en que ganó la Eurocopa. Kroos no lo ganó nunca. Su trabajo era el mismo antes y después de esos títulos. Lo que cambiaba era que por fin había "ganado" algo que lo hiciera valer.

El segundo cansancio es con la forma de analizar. Muchas veces el análisis empieza por la conclusión. Primero se decide que un jugador es élite —porque metió 20 goles, porque está en un club grande, o simplemente porque gusta— y después se va a los datos a buscar en qué destaca, para confirmar la historia que ya estaba escrita. Nunca se pregunta si de verdad es tan bueno. Los números no se usan para descubrir, sino para dar la razón.

Esa duda se volvió imposible de ignorar viendo cada mercado de fichajes. Un desfile de jugadores de equipos de media tabla que dan el salto a la élite porque la temporada anterior sumaron muchos goles y asistencias. El club que los compra da por hecho que esos números eran suyos. A veces lo son. Pero muchas otras veces eran también del sistema de juego, del rol que tenía en su equipo, de los compañeros que le dejaban la pelota servida y de algo de suerte. Todo eso se queda en el club de origen, y el jugador llega solo.

Un ejemplo de la Premier League 2025-26: Eli Kroupi marcó 13 goles con ocasiones que, en promedio, dan para unos 9. Parte de esa diferencia puede ser talento para definir; parte puede ser una buena racha. Con una sola temporada no hay forma de saber qué parte es cuál.

Por eso, ficharlo por esos 13 goles es una apuesta. No decimos que vaya a repetirlos, superarlos o quedarse lejos; cualquiera de las tres cosas puede pasar. Decimos que quien lo compra por esa cifra está decidiendo con muy poca información, y que eso, por definición, es apostar.

La pregunta que hay que hacerse no es cuántos goles metió, sino cuánto de lo que pasó fue él. Una parte de los números de cualquier jugador es su contexto: el sistema en el que juega, su rol, sus compañeros. Separar esa parte es justo lo que buscan nuestras mediciones. Pero hacerlo por completo solo con datos es imposible, o al menos lo es con los datos que existen hoy.

Por eso La Lente empieza al revés que ese análisis: primero el criterio, después los nombres. Antes de mirar a ningún jugador, definimos qué significa ser un buen defensa, un buen mediocampista o un buen delantero, y qué datos pueden medirlo. Esas reglas son las mismas para todos, y el número sale de lo que el jugador hizo, no de lo que se esperaba de él. A veces confirma lo que todos pensaban. A veces no, y entonces lo interesante es entender por qué.

Cómo se ha medido siempre

Durante décadas, al futbolista se le ha medido por lo que queda en el marcador: goles y asistencias. Después llegaron los porcentajes —precisión de pase, regates completados, duelos ganados— y más tarde las notas de 1 a 10 de las aplicaciones.

Cada una resolvió algo y dejó algo sin resolver:

  • Los goles y las asistencias solo ven el final de la jugada. Un defensa impecable o un mediocampista que sostiene al equipo casi no aparecen.

  • Los porcentajes premian hacer poco. Quien da solo pases fáciles tiene un 95 % de acierto; quien intenta romper líneas tiene un 80 %, aunque aporte mucho más.

  • Las notas de 1 a 10 resumen el partido en un número, pero casi nunca explican de dónde sale.

La Lente nace para cubrir ese hueco: medir lo que cada jugador aporta, contando también lo que cuesta, y explicar siempre cómo se llega al número.

Tres reglas que se aplican a todo

Antes de entrar en cada medida, tres reglas que están detrás de todas.

1. Solo se compara entre iguales. A cada jugador se le compara con los de su mismo puesto —defensa, mediocampista o delantero—, en la misma liga y la misma temporada. Un defensa contra defensas de la Premier 2025-26; un delantero contra delanteros de La Liga 2025-26. Pedirle a un central que regatee como un extremo es tan injusto como pedirle al extremo que despeje de cabeza como un central.

2. El promedio vale 1×. En La Lente, el jugador normal de cada grupo vale 1×. "Produce 1,5×" significa producir un 50 % más que el promedio de su puesto. "Cuesta 0,5×" significa costarle a su equipo la mitad que ese promedio. No hay escalas inventadas: hay un punto de comparación claro y cuánto te alejas de él.

3. Los penales no cuentan. Un penal es una ocasión regalada por la jugada, no creada por quien lo patea. Por eso los goles y el peligro que vienen de un penal no entran en el NVP ni en las habilidades. Más adelante hay un ejemplo de cuánto cambia esto.


1. El NVP: lo que produces contra lo que cuestas

Por qué nace

Las estadísticas de siempre cuentan los aciertos: regates completados, pases buenos, duelos ganados. Casi nunca ponen al lado los fallos, y cuando lo hacen es en forma de porcentaje, que tiene el problema de premiar al que arriesga poco.

Faltaba un número que respondiera a una pregunta sencilla: ¿este jugador le da a su equipo más de lo que le quita?

Qué es y qué mide

El NVP (Net Value Produced, valor neto producido) pone en una balanza todo lo que un jugador aporta y todo lo que cuesta a lo largo de la temporada:

  • Lo que produce: remates a puerta, goles, regates completados, pases, recuperaciones, duelos ganados, ocasiones creadas…

  • Lo que cuesta: remates fuera, ocasiones que no convierte, regates perdidos, pases fallados, balones perdidos, duelos perdidos, veces que lo superan en el uno contra uno…

El resultado va de 0 a 100. Un NVP de 50 es el equilibrio: el jugador produce tanto como cuesta. Por encima de 50, produce más de lo que cuesta; por debajo, cuesta más de lo que produce.

La analogía: dos taxistas

Dos taxistas terminan el mes. El primero facturó más, pero su carro gasta el doble de gasolina y tuvo dos multas. El segundo facturó un poco menos, pero casi no tuvo gastos. Si solo miras lo facturado, gana el primero. Si miras lo que le queda a cada uno en el bolsillo, gana el segundo.

Los goles son lo facturado. El NVP es lo que queda en el bolsillo.

En los datos

Premier League 2025-26. Antoine Semenyo marcó 17 goles; Danny Welbeck, 13. Por goles, Semenyo fue mejor.

Jugador

Goles

Produce

Cuesta

NVP

Antoine Semenyo

17

1,23×

0,85×

64

Danny Welbeck

13

0,99×

0,48×

81

Semenyo produjo un poco más, pero le costó a su equipo casi el doble: más pérdidas, más regates fallados, más remates fuera. Welbeck produjo casi lo mismo gastando la mitad. Los goles de Semenyo valen; lo que dice el NVP es que a su equipo le salieron más caros.

Toda acción tiene su forma de fallar

Esta es la idea que sostiene al NVP. Cada acción que suma lleva al lado su forma de fallar, con el mismo peso:

Lo que suma

Su forma de fallar

Remate a puerta

Remate fuera

Gol

Ocasión que no convierte

Regate completado

Regate perdido

Pase

Pase fallado

Recuperación

Balón perdido

Duelo ganado

Duelo perdido

Entrada

Que te superen en el uno contra uno

La consecuencia: intentar más no te sube solo. Si intentas más regates, suman los que completas y restan los que pierdes. Lo que queda al final es si lo haces bien.

Es como un vendedor al que se le cuentan las ventas y también las devoluciones. Vender mucho no sirve si la mitad vuelve.

En la Premier 2025-26, tres de los extremos que más regates intentan:

Jugador

Regates intentados por partido

Acierto

NVP

Jérémy Doku

7,5

56 %

66

Mohammed Kudus

5,9

51 %

43

Randal Kolo Muani

3,7

41 %

25

Los tres encaran. La diferencia está en cuánto le cuesta al equipo cada intento.

Un límite que conviene decir: algunas acciones solo suman, porque su fallo no aparece en los datos. Por ejemplo, el pase que termina en ocasión o la llegada al último tercio. Cuando un pase de ese tipo falla, el dato no distingue si fue un intento de romper líneas o un pase de seguridad mal dado, así que preferimos no inventar un costo. Es un límite conocido del modelo.

Es como el registro de un repartidor que anota las entregas fallidas, pero no dice si fue una dirección al otro lado de la ciudad bajo la lluvia o la casa de al lado. Si castigas igual las dos, terminas premiando al que solo acepta los pedidos fáciles.

En los datos se ve con dos compañeros de equipo. En la Premier 2025-26, Bruno Fernandes y Casemiro, del Manchester United, fallan exactamente lo mismo: 10,4 pases por partido. Para el dato, son el mismo error. Pero no lo son:

Jugador

Pases fallados por partido

Pases que terminan en remate

Ocasiones claras creadas

Bruno Fernandes

10,4

4,0

0,94

Casemiro

10,4

1,3

0,14

Por cómo juega cada uno, es razonable pensar que muchos de los pases que falla Bruno son intentos de dejar a un compañero solo frente al arco, y que los de Casemiro son, sobre todo, pases de construcción. Pero eso lo dice quien los ve jugar, no el dato. Por eso los dos pagan lo mismo por sus pases fallados, y las ocasiones que crea Bruno suman aparte, sin un costo propio.

Lo probamos al revés: si a cada pase fallado le cargábamos además el costo de una ocasión perdida, los grandes creadores se hundían en el ranking, justo por arriesgar el pase que nadie más intenta. Entre castigar la creatividad e inventar un costo que el dato no ve, preferimos decir que ese costo no lo vemos.

Por eso mismo, para decidir si un jugador está entre los mejores de su puesto, hay que compararlo con quienes cumplen un rol parecido. Nuestra fuente de datos solo distingue tres puestos de campo, así que para La Lente Bruno y Casemiro son, los dos, "mediocampistas". Pero uno juega cerca del área rival y el otro delante de su defensa: compararlos entre sí no tiene mucho sentido. Esa distinción de rol la pone quien conoce el juego. La Lente da la base común y las herramientas para hacerla: comparar a Bruno con otros creadores, o a Casemiro con otros mediocentros defensivos.

Por qué no porcentajes

Parece más justo medir con porcentajes: acierto de pase, acierto de regate… Pero los porcentajes tienen una trampa. Un jugador que casi no intenta regates no puede fallarlos, así que su porcentaje no lo castiga; con porcentajes, algunos jugadores llegaban arriba sin haber completado un solo regate en toda la temporada.

La Lente mide volumen: cuánto hace y cuánto falla, frente a lo que hace el jugador normal de su puesto. Así, no hacer nada deja de ser una estrategia.


2. El NVP de un delantero no es el de un defensa

Por qué nace

Muchas notas tratan igual cualquier acción, venga de quien venga. Pero un pase de un central y un remate de un delantero no pesan lo mismo en lo que el equipo les pide a cada uno.

Qué es y qué mide

En La Lente, las mismas acciones pesan distinto según el puesto:

  • Delantero: lo que más pesa es el peligro que genera, rematar a puerta, marcar y ganar sus regates.

  • Mediocampista: llevar la pelota al último tercio, dar pases, recuperar y crear ocasiones.

  • Defensa: ganar los duelos, dar pases, recuperar, hacer entradas y no dejarse superar.

Nuestra fuente de datos distingue tres puestos de campo: defensa, mediocampista y delantero. Por eso son los tres que usa La Lente. Un lateral se compara con los defensas y un extremo con los delanteros.

La analogía: la orquesta

En una orquesta nadie le pide al baterista que toque la melodía ni al violinista que lleve el ritmo. A cada uno se le evalúa por lo que su instrumento le pide. Y un gran baterista y un gran violinista pueden ser igual de buenos, aunque no hagan lo mismo.

En los datos

En la Premier 2025-26, el mejor NVP de cada línea:

Puesto

Jugador

NVP

Delantero

Erling Haaland

94

Defensa

Virgil van Dijk

92

Mediocampista

Declan Rice

86

Haaland llega por el peligro y los goles; Van Dijk, por los duelos, la salida limpia y lo poco que falla; Rice, por cómo mueve y recupera la pelota. Caminos distintos, pero un 90 de defensa es tan difícil de conseguir como un 90 de delantero.


3. Sin penales

Por qué nace

Un delantero que patea todos los penales de su equipo puede sumar ocho o diez goles al año que no dependen de lo que crea en juego. Si se cuentan, parece mejor atacante de lo que es. Y el peligro que se le atribuye (lo que se conoce como xG, la probabilidad de gol de cada remate) también se infla, porque un penal es de las ocasiones más claras que existen.

Qué es y qué mide

La Lente quita de cada jugador los penales que pateó: el gol, el remate y el peligro de cada penal. Lo que queda es lo que produce jugando. Esto aplica al NVP, a las habilidades y a la nota de cada partido.

Para mostrar los datos no cambia nada: los goles de la ficha siguen siendo todos, penales incluidos.

La analogía: el dinero encontrado

Si encuentras un billete en la calle, tienes más dinero, pero eso no dice nada de cómo trabajas. Un gol de penal cuenta en el marcador, pero no dice mucho de cómo se genera peligro.

En los datos

Harry Kane pateó 11 penales en la Bundesliga 2025-26 y marcó 10. Sin ellos, sigue teniendo la máxima letra en la habilidad de Goleador: una "S" con percentil 100. Genera peligro de sobra en juego. En cambio, a Romain Del Castillo (Ligue 1), que suma buena parte de su producción desde el punto de penal, quitarle los penales lo lleva de una "B" a una "X" en Goleador.


4. Las cinco habilidades

Por qué nacen

"Es un gran regateador" o "defiende muy bien" son opiniones. Pueden ser ciertas, pero no se pueden comparar ni comprobar. Y los números que existían para respaldarlas medían solo una parte: el porcentaje de regates completados no distingue a quien regatea diez veces de quien regatea una.

Qué son y qué miden

Las habilidades responden a otra pregunta que el NVP. El NVP mide cuánto aporta un jugador en total. Las habilidades miden qué tan bien hace cada cosa. Son cinco:

Habilidad

La pregunta que responde

Goleador

¿Genera peligro y lo convierte?

Creador

¿Les da ocasiones a sus compañeros?

Driblador

¿Desequilibra en el uno contra uno sin regalar la pelota?

Defensor

¿Impide que el rival avance, o solo acumula acciones?

Control

¿Hace avanzar al equipo sin perder la pelota?

Cada habilidad combina varias estadísticas, cada una con su peso. Al final se expresa como un percentil: en qué lugar queda el jugador frente a los de su puesto, en su liga y temporada. Un 90 significa que es mejor que el 90 % de su grupo en esa habilidad.

Y ese percentil se resume en una letra:

Letra

Qué significa

S

Élite. Solo el 7 % de cada puesto.

A

Muy por encima de su puesto.

B

Por encima de su puesto.

C

En la media de su puesto o un poco por debajo.

X

Por debajo de lo que su puesto suele hacer.

La analogía: las notas del colegio

El NVP es el promedio general. Las habilidades son las notas de cada materia. Puedes tener un promedio alto con un 5 en educación física, y puedes sacar un 10 en matemáticas y tener un promedio discreto. Las dos cosas son ciertas a la vez.

En los datos

En la Premier 2025-26, Marc Guéhi tiene una S en Defensor y un NVP de 63. Virgil van Dijk tiene una A en Defensor y un NVP de 92. Guéhi defiende muy bien; Van Dijk defiende muy bien y además saca la pelota limpia, gana arriba y casi no pierde nada. La habilidad mira una materia; el NVP, el promedio.

Goleador

Qué mide: cuánto peligro genera, si la pelota entra y qué tan buenas posiciones se gana para rematar. Pesa más generar ocasiones que el simple número de goles, porque los goles dependen también del acierto de un día, y el peligro se repite. Y rematar mucho pesa poco, porque es lo que más depende del equipo.

Ejemplo: el caso de Kane, arriba. Sin penales sigue siendo el mejor Goleador de la Bundesliga, porque el peligro lo crea él.

Creador

Qué mide: las ocasiones claras que da a sus compañeros, los pases que terminan en remate y cuánto lleva la pelota al último tercio. La asistencia casi no pesa: que el pase se convierta en asistencia depende de que el compañero la meta. Es como juzgar a un cocinero por si el cliente se terminó el plato: dice algo, pero depende de otro.

Ejemplo: en la Premier 2025-26, Bruno Fernandes tiene S con percentil 100 entre los mediocampistas.

Driblador

Qué mide: cuántos regates completa, con qué acierto y cuánto le cuestan los que falla y los balones que le roban. Aquí se ve bien la regla de que fallar cuesta: no gana el que más regatea, sino el que regatea mucho y bien.

Ejemplo: Jérémy Doku es el delantero que más regates intenta en la Premier 2025-26, y tiene una A. Callum Hudson-Odoi intenta menos, pero pierde muchos menos, y tiene una S.

Defensor

Qué mide: sobre todo, dominio. Ganar los duelos, no dejarse superar en el uno contra uno, anticiparse y mandar por arriba. Hacer muchas entradas pesa poco.

Por qué: un buen central, bien colocado, necesita hacer pocas entradas, precisamente porque no le hacen falta. Si se premiara el volumen, saldría mejor el defensa de un equipo que se pasa el partido defendiendo que el que casi nunca tiene que hacerlo. Es como juzgar la seguridad de una ciudad por cuántos delincuentes atrapa la policía. Es una cifra que se presume mucho, pero engaña: la mejor seguridad no es la que más captura, sino la que logra que haya pocos delitos que perseguir. Una ciudad con muchas capturas puede ser, simplemente, una ciudad con mucho crimen.

Ejemplo: Van Dijk gana el 73 % de sus duelos y casi nunca lo superan en el uno contra uno (una vez cada veinte partidos), pero hace muy pocas entradas. Con el criterio del volumen saldría mediocre; con el del dominio tiene una A con percentil 90.

Control

Qué mide: que la pelota avance —sobre todo hacia el último tercio— con precisión y sin perderla. Es la habilidad del jugador que hace que el equipo funcione.

Ejemplo: en la Premier 2025-26, Rodri tiene S con percentil 100 entre los mediocampistas.

Las habilidades, siempre dentro del puesto

Como cada habilidad se mide contra los del mismo puesto, una letra no significa lo mismo en un puesto que en otro. Van Dijk tiene una S en Goleador: no remata como un nueve, pero entre los defensas es de los que más pisa el área rival y más marca (6 goles en la Premier 2025-26). La letra dice qué tan bien lo hace para ser defensa.


5. La nota del partido

Por qué nace

Las aplicaciones ponen una nota de 1 a 10 a cada jugador, pero casi nunca explican de dónde sale ni se puede comprobar. Y el NVP mide una temporada entera, así que no sirve para contar qué pasó en un partido.

Qué es y qué mide

La nota del partido aplica la misma lógica del NVP a un solo partido: lo que el jugador produjo contra lo que costó, frente a la media de su puesto en esa liga y temporada. Va de 0 a 100 y está ajustada por puesto, de modo que un 70 de delantero es tan difícil de conseguir como un 70 de defensa.

Para leerla:

  • Alrededor de 50: un partido normal.

  • 70: un partido muy bueno.

  • Más de 80: solo uno de cada cien partidos.

No tienen nota los porteros (por ahora) ni quien jugó menos de 20 minutos, porque con tan poco tiempo un solo regate bastaría para inflarla.

Cada nota se puede abrir para ver por qué: qué sumó y qué restó, frente a lo normal de su puesto.

La figura del partido

Es el jugador con la nota más alta entre quienes jugaron al menos 60 minutos y produjeron al menos la media de su puesto. Lo segundo evita que un partido discreto, sin errores pero sin aporte, termine siendo "la figura".

La analogía: el clima y el tiempo

El NVP es el clima de una ciudad: lo que suele pasar a lo largo del año. La nota es el tiempo que hizo hoy. En una ciudad cálida puede hacer un día frío, y eso no cambia su clima.

Por eso un jugador con un NVP de 90 puede tener su mejor partido en 77: llega arriba del ranking por sostener muchos partidos buenos, no por uno extraordinario.

En los datos

AFC Bournemouth 3–2 Liverpool, Premier League 2025-26. La figura fue Evanilson, con un 74: sumó sobre todo por el peligro que generó y su gol. Produjo 1,8 veces lo de un delantero normal y costó menos de la mitad.

Y el caso del clima y el tiempo: Antonio Rüdiger tiene un NVP de 90 en La Liga 2025-26, el más alto entre los defensas, pero su mejor partido de la temporada fue un 77. Lo que lo pone arriba no es un partido brillante, sino que su partido típico ronda el 63, cuando el de cualquier jugador ronda el 50.

Por qué está ajustada por puesto

Sin ese ajuste, el partido típico de un defensa sacaba 53 y el de un delantero 43. No porque los delanteros jueguen peor, sino porque su trabajo tiene más fallos a la vista: cada remate fuera y cada ocasión que no entra cuenta. Con el ajuste, cada nota vale lo que vale entre los de su puesto, y el partido típico de cualquier puesto queda en 50. El orden entre jugadores del mismo puesto no cambia.


6. La forma

Por qué nace

La temporada entera esconde las rachas: un jugador puede venir de cinco partidos brillantes o de cinco malos y su NVP de temporada casi no se mueve. Y un solo partido dice demasiado poco.

Qué es y qué mide

La forma toma los últimos cinco partidos del jugador y los mide juntos, como si fueran uno solo. No es el promedio de las cinco notas: se suma todo lo que hizo en esos cinco partidos y se mide de una vez. Así, un partido de 20 minutos no pesa lo mismo que uno de 90.

Al lado aparece su nota de la temporada, medida con la misma vara, para ver si viene por encima o por debajo de lo que suele hacer.

La analogía: la báscula

Pesarse un día dice poco: depende de lo que comiste anoche. Pesarse una vez al año no te dice cómo vas. Lo útil es mirar las últimas semanas juntas.


Lo que La Lente no ve

Ninguna métrica ve todo el fútbol, y La Lente tampoco. Hay cosas que los datos que usamos no registran:

  • Los porteros. Su trabajo no se parece al del resto; no les damos nota por ahora.

  • El trabajo sin balón. El desmarque que arrastra a dos rivales, la presión que obliga a rifar la pelota, estar tan bien colocado que el rival ni lo intenta.

  • Las faltas y los errores que terminan en ocasión. Hoy no entran como costo.

  • El contexto del equipo. Quien juega en un equipo que ataca todo el partido tiene más oportunidades de producir que quien se pasa el partido defendiendo.

Ese último punto es lo próximo que queremos poder ver. Estamos preparando una revisión gol por gol y asistencia por asistencia, hecha a mano y con criterios fijos, para separar cuánto de cada uno fue del jugador y cuánto de la jugada, de sus compañeros o de la suerte.

Lo decimos porque un número sin sus límites es un número que engaña. La Lente es una lente, no el partido entero.

Cómo lo medimos

  • Datos: estadísticas de SportMonks, partido a partido. Cubre la Premier League, La Liga, la Bundesliga, la Serie A, la Ligue 1, la Liga Portugal y la Eredivisie, más la Champions League, la Europa League y la Conference League, desde la temporada 2024-25.

  • Por 90 minutos: todo se mide por cada 90 minutos jugados, para comparar a quien juega todo con quien juega la mitad.

  • Grupos de comparación: mismo puesto, misma liga, misma temporada. En las copas europeas, donde cada equipo juega pocos partidos, la comparación es contra los jugadores del mismo puesto en todas las ligas juntas.

  • Sin penales en el NVP, las habilidades y la nota del partido.

  • Mismo criterio para todos: las reglas se fijan antes de mirar los nombres y no cambian según el club ni la reputación. Si un número sorprende, el trabajo es explicarlo con los datos, no corregirlo. Cuando mejoramos algo del modelo, el cambio se aplica a todos a la vez.

  • Actualización: después de cada jornada.

Glosario rápido

  • xG (goles esperados): la probabilidad de que un remate termine en gol, según desde dónde y cómo se remata. Un xG de 0,30 significa que tres de cada diez remates así suelen entrar.

  • Por 90: cualquier dato dividido por los minutos jugados y multiplicado por 90.

  • Percentil: el lugar en el que queda un jugador dentro de su grupo. Percentil 90 = mejor que el 90 % del grupo.

  • ×: veces el promedio de su puesto. 1× es el jugador normal.

  • NVP: lo que un jugador produce contra lo que cuesta en la temporada. 50 = equilibrio.

  • Nota del partido: lo mismo, en un solo partido, ajustado por puesto.

Fuente de los ejemplos: La Lente, temporada 2025-26.

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